martes, 29 de marzo de 2011

Del verdadero propósito de la vida.

El propósito de la vida es vivir. No puede haber otro propósito. Pero de lo que es la vida, normalmente no tenemos idea. La iluminación es justamente eso, ayudar a vivir. En este momento no estás viviendo, crees que estás viviendo, pero en realidad no, sólo somos un montón de gente muerta interactuando. Sólo cuando te iluminas comienzas realmente a vivir, no sabes cómo vivir, ese es el propósito de la vida.

Has venido a este plano de la existencia a disfrutar y a jugar. Pero nadie parece que está jugando. Todo mundo se ha puesto serio. Eso es lo desafortunado. Piensa acerca de esto: billones de años de creación, procesos muy complejos, todo eso ha pasado y ¿tú que haces con tu vida? Te sientas en una oficina, pones tinta en un papel y ya estás haciendo algo. ¿Qué es eso? Naces y muy pronto apareces en la escuela, tienes que superar muchas cosas, las tareas, los exámenes, luego enamórate rápidamente, rápido cásate, luego ten hijos e inscríbelos en la escuela también, ahora te toca estar en la parada del autobús con un par de bolsas de papel con el refrigerio de los niños. Vives todo eso aprisa y luego llegas a casa cansado y luego no tienes ni tiempo de hablar con tu esposa. ¿Qué es todo esto? Tu vida es terrible. La maravilla es que continuarás viviendo y dirás que estás disfrutando de la vida. Ese es el gran milagro, el mundo está lleno de milagros y este es el milagro que estás creando. Te apegas a las propiedades, o a alguien, eso es un milagro, ¿no lo ves? Cómo alguien puede estar apegado a algo, ese es el milagro. Porque está vacío, tú estás vacío y te crees tan sólido y estás tan apegado a esa sensación. Es en realidad que estás creando tus propios milagros. Entonces la vida sigue y es una vida mediocre y has logrado algo, un poco de nombre y fama y estás muy satisfecho con eso o tal vez quieres más nombre y más fama, pero ¿de qué se trata en realidad? Todo está muerto, para el hombre muerto, todas estas cosas están muertas. No hay vida en ellas. No vives nada y desafortunadamente no sabes lo que es vivir. Y crees que esto es la vida y sigues. Esto no quiere decir que no hagas estas cosas. Puedes hacer estas cosas y aún así vivir. Puedes seguir yendo a la oficina, puedes seguir con tu carrera, correr detrás del autobús en una sociedad terrible y puedes aún así vivir. Pero si no puedes vivir, ¿cuál es el punto? El dolor viene de que no estás viviendo.

El verdadero trabajo es ayudarte a vivir, ayudarte a saber la verdadera razón para la que estás aquí. Estás aquí para tener una buena vida, un buen momento, para jugar. La vida es un juego, es un hermoso juego y tú debes aprender a jugar y debes jugar. A la gente le gusta jugar. Pero de repente todo se vuelve muerto y serio, tú eres tan serio para todo. Si algo va mal, inmediatamente colapsas. Pero si fuera un juego, ¿realmente colapsarías? Claro que no. Entonces la única manera de hacerte vivir es iluminarte. No hay otro camino. La forma de iluminación no importa, pero debes iluminarte. Busca la iluminación en tu vida, recuerda que todo es un juego, sin una real trascendencia.

martes, 15 de marzo de 2011

De las cuatro leyes de la cultura Hindú.

Primera Ley de la Cultura Hindú: "La persona que llega es la persona correcta".

Nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están ahí por algo. Ya sea para nuestro aprendizaje o para que nosotros les enseñemos y avanzar en cada situación. Así que bendice todos los encuentros, fueron tus maestros o tus alumnos, por duras que hayan sido las lecciones.

Segunda Ley de la Cultura Hindú: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".

Nada, pero nada de lo que acontece en nuestras vidas pudo haber ocurrido de manera distinta. Ni siquiera el detalle más insignificante. La aceptación de este hecho hace la vida ligera y llevadera.

Tercera Ley de la Cultura Hindú: "El momento del comienzo es el momento correcto".

Todo comienza en el momento indicado, ni antes ni después. Cuando estamos preparados para que algo ocurra en nuestras vidas, es ahí cuando comenzará. De nada sirve frustrarte tratando de adelantar o retrasar procesos, tu trabajo consiste en vivir todo lo que ocurre intensamente.

Cuarta Ley de la Cultura Hindú: "Cuando algo termina, termina".

Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución. Por lo tanto, es mejor dejarlo atrás, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Vive estos preceptos y vive el Aquí y Ahora. Te traerán paz y armonía.

lunes, 28 de febrero de 2011

De cómo hacer nuestros sueños realidad a través del rezo.

Hoy en día hay un boom de teorías e información acerca del poder de los pensamientos, el poder de la palabra, las declaraciones y cómo a través de estos elementos transformamos el mundo. Muchos de estos planteamientos parecen recetas de magia negra. Tus sueños pueden ser concedidos por la Gracia, tus plegarias y la expresión de tus deseos. Sin embargo, hay que considerar varias condiciones.

La primera condición a considerar en cuanto al cumplimiento de tus deseos es que la velocidad a la que tus deseos son concedidos, depende de la relación que tienes con tus padres, estén vivos o muertos. En seguida está la relación que tienes con tu pareja. Si tus relaciones están en orden, entonces recibir la Gracia será muy fácil. Por eso el énfasis en arreglar tus relaciones.

Lo siguiente a considerar es el karma. Digamos que resolver un problema financiero podría conducir a una enfermedad por el karma, entonces, considerando el peligro de la situación, la plegaria no sería respondida inmediatamente o tal vez nunca... afortunadamente.

Otra cosa a considerar son tus necesidades. Supongamos que deseas un auto, porque tienes dificultades para manejarte sin uno. En este caso, la Gracia seguramente va a venir a ti. Pero digamos que tu deseo viene de la comparación, la codicia o el dolor, entonces tu plegaria no será escuchada.

Para recibir Gracia constantemente, debes saber cómo rezar. Hay algunas condiciones que tu plegaria debe de cumplir para ser poderosa:

1.- Debes de ser auténtico(a) en las plegarias.

2.- Tu plegaria debe de venir del corazón.

3.- Debes de tener un vínculo profundo con tu Dios (cualquiera que este sea para ti).

4.- Debes enfocarte en la situación, no en el problema.

5.- Debes expresar gratitud como si ya se hubiera concedido.

Una vez que hayas logrado esto, recibirás Gracia abundante de tu Dios. Si sabes rezar, te aseguro que vas a tener a tu Dios como amigo.

Recuerda, el dolor, sufrimiento, enojo y disconfort no radican en el Hecho, sino en la percepción del Hecho.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Del odio en nuestros corazones.

Una vez una maestra les pidió a sus alumnos que trajeran cierto número de papas en una bolsa al salón de clases. A cada papa se le daba el nombre de una persona que el niño odiaba. De esta manera, el número de papas era igual al número de personas que los niños del salón odiaban. El día indicado, los niños trajeron sus papas bien identificadas, algunos tenían dos, otros tres, otros incluso tenían cinco papas. Entonces la maestra les dijo que debían cargar con las papas a donde quiera que fueran durante una semana. Conforme los días pasaban, los niños comenzaron a quejarse del olor putrefacto que comenzaba a venir de las papas. Los alumnos que tenían más papas se quejaban de lo pesado que era acarrearlas de un lado a otro. Los niños se libraron de esta tarea al término de la semana.

La maestra preguntó: ¿cómo se sintieron durante esta semana? Los niños discutieron los problemas del olor y el peso. Entonces la maestra dijo: Esto es muy similar a lo que pasa en sus corazones cuando no les agrada alguna persona. Ese odio, le quita salud a tu corazón y cargas el odio a donde quiera que vayas. Si no puedes soportar el olor de las papas podridas durante una semana, imagina el impacto que este odio tiene en tu corazón cuando lo cargas durante toda la vida.

Nuestro corazón es un hermoso jardín que necesita trabajo constante de limpieza de la mala hierba.

Perdona a aquellos que no se han comportado contigo como esperabas y olvida las cosas malas.

Esto liberará a tu corazón para guardar en él cosas lindas.

miércoles, 2 de febrero de 2011

De las experiencias obsoletas.

Miguel tenía cinco años de edad cuando su padre abandonó el hogar.  Su madre, completamente devastada por la experiencia de abandono y rechazo se hundió en la depresión. De esta manera, Miguel, tuvo que sobrevivir solo a partir de ese momento, dado que una de las personas que más amaba en el mundo le había abandonado físicamente y la otra lo había hecho emocionalmente.

Miguel aprendió a hacer las tareas escolares él solo, aprendió a lavar y planchar su ropa, aprendió a hacerse su lunch y a cocinar para su hermanita menor. Miguel aprendió un montón de cosas útiles que le ayudaron a sobrevivir y también aprendió a desconfiar del amor. Miguel sabía que nadie ama lo suficiente como para quedarse. Miguel entendió que él no era lo suficientemente valioso como para retener el amor.

Miguel creció lleno de desconfianza, sin crear demasiados vínculos y sin apegarse a nadie, inconscientemente temeroso de que le abandonaran nuevamente. Tuvo algunas novias en la adolescencia y juventud, que no pasaron de aventurillas superfluas y diáfanas. Así era la vida de Miguel, diáfana, etérea, falta de consistencia.

Un día como muchos otros, Miguel despertó con una sensación de angustia, pero esta vez era mayor que otras. Vivía solo desde hacía un tiempo (podría afirmarse que lo hacía desde los cinco años) así que no tenía a nadie con quién hablar, salió de su casa casi corriendo, buscando un desahogo para esa sensación de opresión en el pecho, las lágrimas a punto de brotar, la respiración entrecortada y una sensación que casi era de dolor físico. Entonces Miguel entró a una librería, era un sábado y la librería era el escenario de un concierto gratuito, lo cual había reunido a mucha gente, familias y amigos. Miguel se sintió más solo que nunca, mientras observaba a toda la gente que sonriente o seria tenía alguien junto a quién sentarse, alguien que abrazar, besar o con quién incluso pelear. Miguel supo entonces lo que era esa sensación en el estómago... soledad.

Totalmente desesperado, Miguel rompió a llorar en aquel lugar. No pudo contenerse, simplemente las lágrimas salieron junto con una bocanada de aire que hizo un ruido sonoro, un suspiro, un aliento, Miguel lloró, al principio apenado de que lo vieran, pero después ya nada importó, simplemente lloró, lloró y lloró porque estaba solo, porque no confiaba en nadie, porque no amaba a nadie, porque nadie lo amaba a él, Miguel lloró porque su padre se había ido y su madre lo había dejado solo, lloró hasta que de repente en medio de las lágrimas que mojaban sus pestañas observó a una niña pequeña que lo miraba curiosa, se podría decir que preocupada. La niña estaba muy cerca de él y le dijo: ¿Estás triste porque no encuentras a tus papás? La niña posó su manita infantil en la rodilla de Miguel y dijo: Si quieres yo te presto a los míos en lo que encuentras a los tuyos, de todas formas me regañaron por subirme en el cancel. Miguel ahora estaba perplejo. Se dio cuenta de que había un ser humano genuinamente interesado en su llanto, en su tristeza, en su dolor. Se dio cuenta de que tal vez había estado demasiado solo y ocupado en sobrevivir como para ver que podría haber otros interesados también. Miguel entendió que tal vez y sólo tal vez el mundo no es un lugar tan malo.

Miguel comenzó a ir a terapia. Dos veces a la semana va a sentarse frente a otro ser humano para aprender a confiar, para aprender a querer, para llegar a amar. Miguel está buscando actualizar sus creencias.

¿Qué experiencias en tu vida te han llevado a sacar conclusiones acerca de la vida y del mundo? ¿Por qué no le das una oportunidad al mundo? ¿Por qué no te das una oportunidad a ti mismo/a? Busca el botón de actualizar y apriétalo. Hoy eres un adulto, con más elementos y recursos para enfrentar los procesos de la vida. Recuérdalo.

domingo, 23 de enero de 2011

De cómo mejorar nuestras relaciones.

I think I´ve discovered the secret of life...you just hang around until you get used to it. Charles Schulz.


Para mejorar las relaciones, es importante que logres entender para empezar que la vida es una relación en sí misma. Enfocándonos en las relaciones, hay que entender que no pueden ser resueltas desde la psicología. Todos los esfuerzos para comprender completamente a la otra persona no pueden ayudar. Es como pelar una cebolla, nada queda. Digamos que estás comiendo algo, no necesitas entender, sólo experimentar lo que estás comiendo. En este mismo sentido, necesitas experimentar a la otra persona tal y como él o ella es.

Un esposo tratando de analizar o entender a su mujer no llegará a nada. "El análisis conduce a la parálisis". Todo mundo está constantemente tratando de entender, analizar y enjuiciar a los otros. Mientras se esfuerzan en tratar de cambiar a la otra persona, desafortunadamente la gente no se da cuenta de que esto es imposible porque todos son como computadoras que han sido programadas y por ende no cuentan con propio "libre albedrío".  Tus vidas pasadas, traumas de nacimiento, educación en la infancia, cultura, todo esto te posee a ti y a tu vida. Tu vida fluye de acuerdo a este programa.

Entonces, cuando estás tratando de entender y cambiar a la otra persona, es como un programa tratando de alterar otro programa.  Este juego va desde el nacimiento hasta la muerte. Supongamos que ves una película diariamente esperando que haya un final diferente, un nuevo clímax, ¿cambiaría? Lo único que hacemos es tratar de cambiarnos los unos a los otros de la misma manera. Lo único que necesitas hacer es experimentar a la otra persona completamente.

Cuando el marido llega a casa para encontrar a su esposa gritando, debe experimentarla como cuando está viendo una película o bebiendo un vaso de jugo. ¿Qué pasó? ¿Por qué pasó? El por qué su naturaleza es así no puede ser realmente comprendido. Recuerda, es como pelar una cebolla. Si experimentas, la vida se convierte en alegría.

Deja de importar de qué evento se trata, sólo debes experimentar el programa. Deja de juzgar y ser crítico. Cuando experimentes a la otra persona, sabrás exactamente cómo responder.

Mataron a Abraham Lincoln, ¿a quién hay que culpar? A la persona que le disparó, a la que fabricó la pistola, a la que la inventó o a alguien más... En realidad no puedes culpar a ninguna persona en específico o llegar a un detonador en particular. Además la Biblia dice, no juzgues o serás juzgado.

A menos que algo le pase al programa mismo, digamos a través de la Gracia, nada puede cambiar. Si la esposa grita, experiméntalo. ¿Es posible? Miles lo han hecho, es simple y práctico. Si experimentas a la gente, tu corazón florece y se sincroniza con los latidos. Mi Gracia fluye y tus problemas se resuelven.

Para mejorar tus relaciones, nadie puede ayudarte más allá de cierto punto. Comienza a experimentar a la gente y los eventos.

Bhagavan.



martes, 18 de enero de 2011

De los eventos inconclusos

La psicoterapia Guestlalt ha hecho una gran labor de investigación y trabajo con este concepto que afecta fuertemente el funcionamiento del ser humano.

Un evento inconcluso es básicamente una situación inacabada en la vida. Cuando entramos en interacción con el entorno y sus habitantes, comenzamos a percibir sensaciones en nuestro cuerpo, estas sensaciones nos hablan de necesidades que necesitamos satisfacer en el entorno y en muchas ocasiones con sus habitantes.

Como producto de las interacciones sociales, comenzamos a desarrollar vínculos afectivos, estos vínculos afectivos detonan necesidades de manera importante. Observemos el caso de un bebé recién nacido, poco a poco comenzará a sentir hambre, sueño, y será labor principalmente de su madre satisfacer estas necesidades de manera exitosa. El bebé crecerá y reconocerá a su madre no sólo como la proveedora de sus satisfactores sino que ahora la amará. En este momento, el niño tiene otro conjunto de necesidades que resolver con su madre adicional a las necesidades de orden fisiológico. Necesita que la madre lo abrace, lo bese, le de afecto y atención.

Es importante notar que toda necesidad comienza a manifestarse generando cierta tensión (recuerde usted cuando experimenta hambre), si esta necesidad no es satisfecha generará más tensión aún, obligando al organismo a moverse en el entorno para resolverla. En caso de que seamos capaces de encontrar nuestro satisfactor, la energía producto de la tensión se descarga y el organismo vuelve a la calma.

En muchas ocasiones las necesidades no son satisfechas porque las condiciones del entorno no facilitaron este proceso. En esos casos, la tensión nunca fue descargada y ese organismo llevará la carga a su siguiente ciclo de necesidades generando disfunción. Siguiendo con el ejemplo del bebé que ha crecido y es ahora un niño, el niño necesita que su padre lo abrace, lo ame y lo acepte, sin embargo el padre decide abandonar a la familia. La necesidad de este niño no pudo ser satisfecha por lo que irá a su siguiente relación afectiva con la creencia de que él es susceptible de abandono, el amor no es duradero, la gente no es confiable, etc.

Esta persona no podrá vivir relaciones funcionales a menos que reconozca el evento inconcluso ( a necesidad no resuelta) y trabaje conscientemente para que no siga afectando su vida. Buscar la manera de descargar la tensión: reconocer las emociones contenidas, expresarlas, integrarlas, etc.

Es evidente que no todas las necesidades insatisfechas se convierten en eventos inconclusos. Son aquellas necesidades producto de vínculos afectivos importantes o en donde está en juego la vida y el bienestar, las que se vuelven fuente de miedo y limitación a lo largo de la vida si no se satisfacen adecuadamente..

Te recomiendo que revises tu vida y que reconozcas aquello que tienes pendiente y que busques una manera de cerrar esos círculos. Reconócelo ahora. Esta es la manera de permitirte vivir una vida más libre. Reconócelo, exprésalo y busca la manera de cerrar. Viviendo este pendiente en conciencia dejará de afectarte en tus relaciones contigo mismo y con el entorno. Pero es un asunto de trabajo profundo y constante que no es fácil ni agradable... pero la vida que quieres lo necesita y tú te lo mereces.